Pensión IMSS antes de los 60: qué exige la Ley 97 para autorizar el retiro anticipado
Para muchos trabajadores en México, la idea de retirarse antes de cumplir 60 años parece imposible. Sin embargo, dentro del sistema de pensiones del IMSS existe una modalidad que permite solicitar una pensión antes de llegar a la edad tradicional de cesantía, siempre y cuando se cumplan condiciones muy específicas.
Se trata del retiro anticipado bajo el régimen de la Ley del Seguro Social de 1997, conocido comúnmente como Ley 97. Esta opción está dirigida a trabajadores que comenzaron a cotizar a partir del 1 de julio de 1997 o que se encuentran bajo el esquema de cuentas individuales administradas por una Afore.
Aunque puede sonar atractivo, no todos los asegurados pueden acceder a este beneficio. La clave no está solamente en la edad o en las semanas cotizadas, sino principalmente en el dinero acumulado en la cuenta individual. Para que el IMSS autorice este tipo de pensión, el ahorro del trabajador debe ser suficiente para financiar una renta vitalicia mayor a la pensión garantizada.
¿Qué es el retiro anticipado del IMSS?
El retiro anticipado es una modalidad de pensión que permite a una persona asegurada pensionarse antes de cumplir 60 años. A diferencia de la pensión por cesantía en edad avanzada, que inicia a partir de los 60 años, esta opción puede solicitarse antes de esa edad.
El punto más importante es que el trabajador debe contar con recursos suficientes en su cuenta individual. Es decir, no basta con querer dejar de trabajar ni con tener varias semanas cotizadas. El ahorro acumulado debe alcanzar para contratar una renta vitalicia con una aseguradora y, además, cumplir con el margen mínimo exigido por la ley.
Esta pensión es pagada por una compañía aseguradora elegida por el trabajador, no directamente por el IMSS como ocurre en otros esquemas. La Afore participa porque administra los recursos acumulados en la cuenta individual, pero el pago periódico de la pensión queda a cargo de la aseguradora contratada.
¿Quiénes pueden solicitarlo?
El retiro anticipado está pensado para trabajadores que cotizan o cotizaron bajo la Ley 97, es decir, aquellos que tienen su pensión ligada al ahorro acumulado en su cuenta individual.
En términos generales, pueden solicitarlo las personas que todavía no cumplen 60 años, que ya causaron baja del régimen obligatorio del Seguro Social y que no se encuentran realizando un trabajo remunerado.
También deben tener las semanas de cotización requeridas y contar con dinero suficiente en su Afore para financiar una pensión superior al mínimo establecido.
Este último requisito es el más difícil de cumplir. Por eso, aunque la modalidad existe, no es una opción disponible para la mayoría de los trabajadores. Quienes tienen saldos bajos en su Afore normalmente no alcanzan el monto necesario para obtener una pensión anticipada.
Requisitos principales para pensionarse antes de los 60
Para solicitar el retiro anticipado del IMSS bajo la Ley 97, el trabajador debe cumplir varias condiciones.
La primera es tener menos de 60 años al momento de iniciar el trámite. Si la persona ya cumplió 60 años, entonces lo que corresponde revisar es la pensión por cesantía en edad avanzada, no el retiro anticipado.
La segunda condición es haber causado baja en el Régimen Obligatorio del Seguro Social. Esto significa que el trabajador ya no debe estar dado de alta con un patrón ni cotizando activamente como trabajador subordinado.
La tercera es no estar realizando un trabajo remunerado. El IMSS pide que la persona se encuentre separada de una relación laboral formal al momento de solicitar la pensión.
También se requiere cumplir con el mínimo de semanas cotizadas. Aunque la regla final contempla 1,000 semanas, existe un esquema transitorio derivado de la reforma al sistema de pensiones. En 2026, el mínimo aplicable es de 875 semanas, y la cifra aumentará gradualmente cada año hasta llegar a 1,000 semanas en 2031.
Además, el trabajador debe tener recursos suficientes en su cuenta individual para contratar una renta vitalicia. Esta pensión calculada debe ser superior en más de 30% a la pensión garantizada, después de cubrir la prima del seguro de sobrevivencia para sus beneficiarios.
El ahorro en la Afore es el factor decisivo
Uno de los errores más comunes es pensar que el retiro anticipado funciona igual que otras pensiones del IMSS. En realidad, bajo la Ley 97 el monto acumulado en la Afore es determinante.
La cuenta individual del trabajador se integra con aportaciones realizadas durante su vida laboral, rendimientos generados por la Afore y, en algunos casos, ahorro voluntario. Ese dinero es el que se utiliza para calcular si la persona puede contratar una pensión suficiente.
Si el saldo es alto, existe la posibilidad de cumplir con el requisito. Si el saldo es bajo, aunque el trabajador tenga las semanas necesarias, no podrá acceder al retiro anticipado.
Por esta razón, esta modalidad suele ser más viable para personas con muchos años de cotización, salarios altos, aportaciones constantes o ahorro voluntario acumulado durante largo tiempo.
¿Qué significa que la pensión sea 30% superior a la garantizada?
La ley establece que la pensión calculada para el retiro anticipado debe ser superior en más de 30% a la pensión garantizada.
Esto quiere decir que no basta con que el trabajador tenga dinero para recibir una pensión mínima. El monto debe superar de manera clara el nivel garantizado por el sistema.
Además, antes de hacer esa comparación, se debe cubrir el seguro de sobrevivencia para los beneficiarios. Este seguro protege a las personas que podrían tener derecho a recibir una pensión en caso de fallecimiento del pensionado, como cónyuge, concubina o concubinario, hijos menores o hijos estudiantes dentro de los rangos permitidos, entre otros casos.
En palabras sencillas: primero se aparta el costo de proteger a los beneficiarios y después se revisa si el dinero restante alcanza para pagar una pensión suficientemente alta.
Semanas cotizadas: cuánto se pide en 2026
Para 2026, el requisito transitorio de semanas cotizadas se ubica en 875 semanas. Esto forma parte de un incremento gradual que inició con 750 semanas en 2021 y sube 25 semanas cada año.
El calendario queda de la siguiente manera:
2021: 750 semanas
2022: 775 semanas
2023: 800 semanas
2024: 825 semanas
2025: 850 semanas
2026: 875 semanas
2027: 900 semanas
2028: 925 semanas
2029: 950 semanas
2030: 975 semanas
2031: 1,000 semanas
Este dato es importante porque muchas personas todavía creen que se piden directamente 1,000 semanas en todos los casos. La cifra final sí llegará a 1,000, pero el aumento se aplica de manera gradual hasta 2031.
Aun así, cumplir con las semanas no garantiza automáticamente el retiro anticipado. El verdadero filtro sigue siendo el dinero acumulado en la cuenta individual.
Documentos que pueden solicitarse
Para iniciar el trámite, el trabajador debe preparar documentación personal y laboral. Entre los documentos que generalmente se solicitan están la identificación oficial vigente, acta de nacimiento, comprobante de domicilio, estado de cuenta de la Afore y constancia de semanas cotizadas.
También puede requerirse información bancaria, como cuenta y CLABE, para recibir pagos cuando corresponda. En algunos casos, si existen beneficiarios, se deben presentar documentos que acrediten parentesco o dependencia económica.
Es importante que la información del trabajador esté actualizada ante el IMSS y ante la Afore. Errores en nombre, CURP, Número de Seguridad Social, fecha de nacimiento o datos personales pueden retrasar el trámite.
Antes de iniciar el proceso, conviene revisar que los datos coincidan en todos los documentos oficiales.
¿Dónde se hace el trámite?
El trámite se realiza ante el IMSS, en el área de prestaciones económicas correspondiente. El trabajador debe acudir a la unidad o subdelegación que le corresponda, según su domicilio y adscripción.
Antes de presentarse, es recomendable consultar las semanas cotizadas, revisar el saldo en la Afore y solicitar orientación para saber si realmente se cuenta con posibilidades de acceder a esta modalidad.
También se puede pedir una estimación de pensión. Esta simulación ayuda a saber si el ahorro acumulado podría alcanzar para cumplir con el requisito de renta vitalicia.
La Afore también puede orientar al trabajador, ya que administra los recursos de la cuenta individual. Sin embargo, la resolución de pensión corresponde al IMSS.
Diferencia entre retiro anticipado, cesantía y vejez
El retiro anticipado permite pensionarse antes de los 60 años, pero exige tener ahorro suficiente para financiar una pensión mayor a la garantizada.
La pensión por cesantía en edad avanzada aplica desde los 60 años y antes de los 65. En este caso, el trabajador debe cumplir edad, semanas y baja laboral.
La pensión por vejez aplica a partir de los 65 años. También requiere semanas cotizadas y baja del régimen obligatorio.
La principal diferencia es que el retiro anticipado depende mucho más del saldo acumulado. Es una opción para quienes tienen una cuenta individual fuerte, no una pensión automática para cualquier persona menor de 60 años.
¿Qué pasa si no alcanza el dinero?
Si el trabajador no tiene recursos suficientes en su cuenta individual, el retiro anticipado no procede.
En ese caso, la persona puede seguir cotizando para aumentar semanas y saldo, realizar ahorro voluntario o esperar a cumplir la edad necesaria para revisar una pensión por cesantía o vejez.
Si al llegar a la edad requerida tampoco se cumplen las condiciones para obtener una pensión, podría existir la opción de retirar los recursos de la cuenta individual en una sola exhibición, dependiendo de la resolución que emita el IMSS.
Por eso es importante no confundir retiro anticipado con retiro total de recursos. Son trámites distintos y tienen consecuencias diferentes.
Ahorro voluntario, una herramienta clave
El ahorro voluntario puede ser determinante para quienes buscan mejorar su pensión o acercarse a la posibilidad de un retiro anticipado.
Las aportaciones adicionales permiten aumentar el saldo de la cuenta individual y generar rendimientos con el tiempo. Mientras antes se empiece, mayor puede ser el impacto.
Para una persona que busca pensionarse antes de los 60, el ahorro voluntario no es un lujo, sino una estrategia importante. Sin embargo, debe hacerse con planeación y entendiendo que el objetivo es construir un saldo suficientemente alto para financiar una pensión.
No todas las personas que ahorran voluntariamente lograrán un retiro anticipado, pero sí pueden mejorar sus condiciones futuras de pensión.
Conviene revisar el estado de cuenta de la Afore
El estado de cuenta de la Afore es una herramienta fundamental para conocer el avance del ahorro para el retiro.
Ahí se puede revisar el saldo acumulado, las aportaciones recibidas, los rendimientos y los datos personales registrados. También ayuda a detectar errores o inconsistencias que deben corregirse antes de iniciar cualquier trámite de pensión.
Los trabajadores deben revisar periódicamente su estado de cuenta y asegurarse de que su Número de Seguridad Social, CURP y nombre estén correctos.
Si existen varias cuentas o problemas de unificación, es recomendable resolverlos cuanto antes, ya que estos detalles pueden retrasar la pensión.
No todos los trabajadores Ley 97 pueden retirarse antes
Aunque la modalidad está contemplada en la ley, en la práctica el retiro anticipado es una opción limitada.
La razón es sencilla: se necesita una cantidad considerable de dinero en la cuenta individual. La mayoría de los trabajadores no logra acumular el saldo suficiente antes de los 60 años, especialmente si tuvo periodos sin cotizar, salarios bajos o pocas aportaciones.
Por eso, esta opción suele ser más común entre trabajadores con ingresos altos, carreras laborales largas y continuidad en sus cotizaciones.
Aun así, conocer la modalidad es importante porque permite planear con anticipación. Una persona joven que desea retirarse antes de la edad tradicional puede tomar decisiones desde ahora: ahorrar más, evitar lagunas de cotización, revisar su Afore y proyectar su pensión.
Recomendaciones antes de solicitar el retiro anticipado
Antes de iniciar el trámite, lo más recomendable es verificar las semanas cotizadas directamente en el portal o servicios del IMSS.
Después, se debe revisar el saldo actualizado en la Afore y solicitar una estimación de pensión. Esta información permitirá saber si existe una posibilidad real de cumplir con los requisitos.
También conviene revisar beneficiarios, documentos personales, historial laboral y datos de identificación. Cualquier error puede retrasar o complicar el proceso.
En temas de pensión, tomar decisiones apresuradas puede afectar el futuro financiero. Por eso, antes de renunciar a un empleo o causar baja, es mejor confirmar si el retiro anticipado realmente es viable.
Una opción atractiva, pero exigente
El retiro anticipado del IMSS bajo la Ley 97 puede ser una alternativa interesante para quienes desean pensionarse antes de los 60 años. Sin embargo, es una modalidad exigente y no está al alcance de todos.
Para obtenerla se requiere tener menos de 60 años, estar dado de baja del régimen obligatorio, no realizar trabajo remunerado, cumplir con las semanas cotizadas aplicables y, sobre todo, contar con suficiente dinero en la cuenta individual.
En 2026, el requisito transitorio de semanas se ubica en 875, pero la cifra seguirá aumentando hasta llegar a 1,000 semanas en 2031.
La clave está en la planeación. Quienes buscan retirarse antes deben revisar desde ahora su Afore, sus semanas cotizadas y su capacidad de ahorro. La pensión no depende únicamente de la edad, sino del historial laboral y del dinero acumulado durante años de trabajo.
El retiro anticipado existe, pero requiere disciplina, constancia y un ahorro suficiente para garantizar una pensión adecuada antes de llegar a la edad tradicional de jubilación.